Qué hacer en los primeros 7 días tras el sismo
Qué hacer en los primeros 7 días tras el sismo: apoyo emocional de primera respuesta, guía para directivos y docentes, y continuidad educativa.
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Fallecidos
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Instituciones con daños
24 ago
Reapertura escolar
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Línea psicológica 24/7
Lo que NO debe hacerse
Lo que NO debe hacerse
- No realizar sesiones donde se pide relatar la experiencia traumática en detalle (). La evidencia muestra que puede ser dañino y el comité de coordinación humanitaria de la ONU () lo prohíbe explícitamente23.
- No forzar a los niños y niñas a narrar su experiencia del terremoto.
- No las reacciones normales de angustia. La mayoría de las respuestas emocionales en las primeras semanas son adaptativas.
- No reanudar actividades como si nada hubiera pasado.
- No penalizar académicamente por la interrupción.
Para directivos escolares
La primera responsabilidad de un directivo escolar en la semana posterior al sismo es procurar que ningún estudiante regrese a un espacio físicamente inseguro. Antes de cualquier reapertura, los equipos de ingeniería estructural deben haber evaluado cada sede. En Cali, la Secretaría de Educación desplegó 10 equipos para evaluar 217 sedes oficiales111, y el resultado determinará cuáles pueden funcionar con normalidad, cuáles requieren adecuaciones y cuáles necesitan alternativas temporales.
Una vez confirmada la seguridad física, el paso siguiente consiste en activar los protocolos del Ministerio de Salud para en emergencias27, sustentados en la Ley 1523 de 2012. Estos protocolos orientan la respuesta institucional y ofrecen un marco legal para las decisiones que los directivos deberán tomar en las semanas siguientes.
Un paso que suele omitirse en la urgencia de reabrir consiste en organizar una jornada de autocuidado docente antes de que los estudiantes regresen. Los docentes son simultáneamente implementadores de la respuesta y personas afectadas por el desastre. Si llegan al primer día sin haber procesado su propia experiencia, la calidad de su contención emocional se verá comprometida.
También conviene designar un equipo interno de respuesta que sirva como punto de contacto para derivaciones, articulación con servicios externos y seguimiento de casos. Este equipo debe incluir al menos un orientador escolar, un directivo y un docente de confianza para los estudiantes.
Reapertura en Cali
La Secretaría de Educación de Cali anunció la reapertura de los colegios oficiales para el 24 de agosto de 2026, con tres modalidades según la situación de cada comunidad educativa (presencial, virtual o híbrida). La Semana de Desarrollo Institucional del 18 al 21 de agosto es la ventana para preparar a los docentes. Con 89 instituciones y 214 sedes que reportaron daños, los diez equipos de ingenieros estructurales desplegados evalúan cuáles espacios pueden habilitarse y cuáles necesitan alternativas.
Para docentes en el aula
La presencia estable, predecible y afectuosa de un adulto es el factor protector más importante para un niño o niña tras un desastre24.
La evidencia converge en un conjunto de acciones que los docentes pueden implementar desde el primer día de retorno, sin requerir formación especializada en salud mental.
Sí hacer
- Restaurar rutinas lo antes posible — la estructura da seguridad
- Crear un espacio diario de expresión (15-20 minutos)
- Escuchar con contención: mirar a los ojos, no interrumpir, reflejar emociones
- Dar explicaciones honestas y simples sobre los sismos, adecuadas a la edad
- Permitir el juego, la actividad física y la risa — son sanadores naturales
- Preparar a los niños y niñas para las réplicas (qué hacer, a dónde ir)
- Involucrar a los estudiantes en acciones solidarias (empodera sin exponer)
No hacer
- No forzar a hablar del terremoto — respetar silencios y tiempos
- No usar el sismo como material de trabajo (dibujar el terremoto, escribir sobre el miedo)
- No separar a los niños de sus cuidadores salvo por seguridad
- No confundir el que un niño evite hablar del tema (evitación) con normalidad — observar sin presionar
- No asumir el rol de profesional de salud mental
- No descuidar el propio bienestar — un docente agotado no puede contener
Por nivel educativo
Las actividades de acompañamiento emocional y social funcionan en todos los niveles educativos, sin diferencias significativas de efectividad por edad2. Lo que sí varía es la forma de comunicar, los síntomas a observar y las acciones concretas según la etapa del desarrollo1.
Cómo se manifiesta el estrés
El estudio de Kobe encontró que los estudiantes de grado 3 (~8 años) fueron los más afectados, y las niñas registraron puntuaciones consistentemente más altas en todos los momentos de evaluación79. Los síntomas típicos incluyen sentimientos de culpa ("debí haber hecho algo"), molestias físicas causadas por el estrés () como dolor de cabeza y dolor de estómago, dificultades de concentración y en el juego.
Cómo comunicarse
Explicaciones honestas y adaptadas a la edad. Permitir preguntas y responderlas con sinceridad. Usar dibujos, modelos o experimentos sencillos para explicar qué son los terremotos. Normalizar las emociones: "es normal sentir miedo, muchos adultos también lo sienten".
Qué hacer
- Espacio diario de expresión (15-20 minutos): dibujo, escritura, conversación grupal
- Técnicas de relajación: el 91% de docentes las valoraron como "útiles"21
- Involucrar en acciones solidarias (empodera sin exponer)
- Enseñar sobre los sismos desde la experiencia vivida — oportunidad de aprendizaje, no retraumatización
Programas disponibles: técnicas de recuperación (TRT (), 8-18 años), intervención en el aula (CBI (), 6-12 años), programa de reducción de estrés (, 6-12 años) — este rango concentra el grueso de la base de evidencia.
Señales de alerta
Caída sostenida en el rendimiento, agresividad persistente, aislamiento social o quejas físicas recurrentes sin causa médica.
Continuidad educativa
La reapertura de las instituciones educativas tras un desastre no constituye un simple acto administrativo de reanudación. La evidencia internacional la posiciona como una intervención en sí misma, dado que restaura rutinas, estructura temporal, contacto con pares y acceso a adultos de referencia, todos ellos documentados tanto en la dimensión emocional-social como en la educativa.
El riesgo de postergar el retorno se encuentra bien documentado. En Nepal, donde 1 millón de estudiantes vieron interrumpida su educación tras el terremoto de 2015, el gobierno desplegó 15,000 centros de aprendizaje transicional en el plazo de un mes121. La introducción de actividades lúdicas, exploración al aire libre y ciencias creativas en estos espacios facilitó una atmósfera que favoreció la sin sacrificar el proceso educativo.
En Ecuador, tras el terremoto de 2016, el Ministerio de Educación implementó el plan "Escuela para todos, juntos nos levantamos"126, que se convirtió en referencia regional por articular la respuesta inmediata con la recuperación a mediano plazo. El plan combinó espacios temporales, turnos diferenciados, kits escolares de emergencia y acompañamiento emocional y social.
La experiencia colombiana
El marco colombiano de Gestión Integral del Riesgo Escolar (GIRE) prevé esta situación. La Fase 2, denominada "Acogida", establece las condiciones para recibir a la comunidad educativa tras la emergencia, priorizando el restablecimiento de vínculos, la evaluación de necesidades y la adecuación de los espacios disponibles. La Fase 3, "Manejo de la situación", orienta los ajustes necesarios a la atención educativa106.
Colombia, agosto 2026
1,819 centros educativos resultaron afectados a nivel nacional116. El Ministerio de Educación (MEN ()) redirigió $48 millones de dólares del Programa de Espacios Educativos hacia la recuperación116. En Cali, 89 instituciones y 214 sedes reportaron daños. La Semana de Desarrollo Institucional del 18 al 21 de agosto es la ventana para preparar a los docentes antes de la reapertura del 24 de agosto.
Señales de alerta
Las reacciones emocionales en las primeras semanas tras un desastre son, en su mayoría, respuestas normales a una situación anormal. Sin embargo, transcurridas aproximadamente 4 semanas, ciertos indicadores sugieren que un estudiante podría beneficiarse de una más especializada. La observación docente, aunque valiosa, no es suficiente por sí sola para identificar con precisión a quienes necesitan apoyo adicional.
Revivir el evento
Evitación sistemática
Disminución del interés
Agresividad persistente
Síntomas físicos
Interferencia escolar
Evaluación con instrumentos estandarizados
La observación docente debe complementarse con instrumentos validados como la escala de impacto del evento para niños () (CRIES) y la escala de síntomas de estrés postraumático infantil () (CPSS)3. El calendario recomendado incluye mediciones a 1, 3, 6 y 12 meses post-desastre, lo que permite identificar tanto las trayectorias de recuperación como los casos de aparición tardía.
Cuidar al cuidador
Los docentes enfrentan una doble carga en contextos post-desastre. Son simultáneamente implementadores de la respuesta institucional y personas afectadas por el evento. Los síntomas documentados entre docentes tras terremotos incluyen dolores de cabeza, dolor de espalda, alteraciones del sueño e irritabilidad. Un docente que no ha procesado su propia experiencia difícilmente podrá ofrecer contención emocional genuina.
UNICEF posiciona el bienestar docente como un pilar independiente de la salud mental escolar, no como un subproducto de la atención a estudiantes25. La experiencia chilena post-terremoto de 2010 identificó la como factor protector central1: la capacidad de comprender las propias emociones y las de los estudiantes como respuestas comprensibles a una situación extraordinaria.
Las instituciones deben garantizar espacios de ventilación emocional para docentes, horarios de descanso razonables y rutas claras de apoyo. La inversión en el bienestar docente no constituye un lujo sino el prerrequisito sin el cual ninguna intervención, psicosocial o educativa, puede implementarse con efectividad.
Línea 106 del Ministerio de Salud27 — atención psicológica 24/7 (escucha, primeros auxilios psicológicos, , ). Disponible para docentes, estudiantes y familias.
Marco normativo aplicable
Colombia cuenta con un conjunto de instrumentos normativos y operativos que orientan la respuesta emocional, social y educativa en contextos de emergencia. Estos recursos constituyen el marco legal y técnico dentro del cual deben operar las instituciones educativas.
| Recurso | Organismo | Descripción |
|---|---|---|
| Protocolo de atención psicosocial | MinSalud Colombia | Ley 1523 de 2012 — marco oficial para emergencias |
| Guía de salud mental en emergencias | MinSalud Colombia | Guía clínica validada en todas las regiones |
| Primeros auxilios psicológicos | Organización Mundial de la Salud (OMS) | Protocolo OBSERVAR-ESCUCHAR-CONECTAR, 1 día de formación |
| Directrices IASC | Comité Permanente entre Organismos | Modelo de atención en 4 niveles (pirámide escalonada), principio "no hacer daño" |
| GIRE Cuadernillo | MEN Colombia | 17 actividades para trabajar emociones y convivencia + 3 momentos de gestión del riesgo |
| Guía de Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) | Organización Panamericana de la Salud (OPS) | 9 acciones clave adaptadas para las Américas |

